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  • Medita México A.C.

¿La búsqueda de la felicidad o la felicidad de buscarla?

Por Ernesto Philibert


Si tuvieras la oportunidad de estar frente a monjes tibetanos y pudieras hacerles sólo una pregunta, ¿cuál sería? Lo más seguro es que esta pregunta esté relacionada a tu felicidad, ¿no?


Hoy en día, la búsqueda de la felicidad se ha convertido en el centro de nuestras vidas, muchas veces convirtiéndola en una búsqueda interminable y a veces frustrante. Tenemos una idea falsa o confusa del significado de la felicidad, por lo que vemos diariamente en los medios y en las redes. Viajes a lugares lejanos, pertenencias increíbles, experiencias instagrameables y un estilo de vida que parece inalcanzable. Todo planteado como un objetivo lejano por el cual trabajar hasta obtenerlo, con la idea de que el llegar ahí, nos brindará la felicidad que tanto buscamos.

Gracias a los cambios sociales y tecnológicos que estamos viviendo, la realidad está siendo moldeada y entendida de una manera diferente. Estamos empezado a entender que la felicidad no es un fin, sino un estado y que la clave está en no centrarnos tanto en la búsqueda de la felicidad, sino en la felicidad buscarla.

El reto es poder encontrar esa felicidad en nuestro día a día, viviéndola como un camino y no como una meta. Encontrar esa plenitud en donde estemos, sobre todo en el lugar donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo y a lo que le dedicamos la mayor parte de nuestra energía, nuestro trabajo.

Un estudio realizado a nivel mundial por la consultora Gallup, revela que en el mundo hay más del doble de trabajadores desconectados de su puesto, que empleados felices. México tristemente encabeza la región de Latinoamérica con tan sólo el 2% de sus trabajadores completamente satisfechos con su empleo, el 60% desconectados y un 28% que repudia su trabajo (Forbes).

Debido a esto, empieza a levantarse una revolución de la felicidad. Empresas líderes están cambiado de perspectiva y comienzan a tomar acción, invirtiendo en iniciativas para aumentar la felicidad de sus colaboradores. Cada vez son más los que buscan implementar programas de ejercicio, alimentación, descanso y meditación, entendiendo que la felicidad es el resultado del balance de éstos cuatro pilares.

La idea es sencilla: conectarte para desconectarte. Tomarte de 5 a 10 minutos para meditar con la técnica que a ti te funcione, esto te ayudará a llevar balance y tranquilidad a tu día a día. Hacer este ejercicio diariamente nos ayuda a sentir paz interna, a conectarnos con nosotros y nuestro trabajo, y a vivir la felicidad como algo presente y no una meta a la que llegar.

Empecemos a entrar en contacto con la verdadera felicidad, la que ya tenemos dentro y que podemos acceder sólo con entrar en contacto con nuestro interior.

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